Latinoamérica no está consumiendo menos; está entrando en un nuevo ciclo de consumo. Esa es una de las principales conclusiones del estudio Consumer Insights LATAM, elaborado por Worldpanel by Numerator, que identifica un verdadero “reset” en los hábitos de compra de los hogares de la región. En un contexto de mayores precios y presupuestos más ajustados, los consumidores están redefiniendo qué entienden por valor y dónde consideran que vale la pena invertir.
El fenómeno ocurre pese a que los precios acumularon un incremento de 30% en los últimos tres años. Los hogares continúan comprando, pero de manera más selectiva, planificada y estratégica. La canasta de consumo total del hogar (FMCG) creció 6,6% en valor, mientras que el volumen de unidades adquiridas aumentó 1,4%. El dinamismo está siendo impulsado, además, por categorías de menor penetración, como los productos OTC y las bebidas funcionales.
“Latinoamérica está atravesando una redefinición profunda del valor y una transformación estructural, donde nuevas necesidades entran a competir por el presupuesto familiar. Los consumidores siguen gastando, pero cada vez son más selectivos sobre dónde hacerlo y qué beneficios esperan recibir a cambio. Hoy el crecimiento ya no depende solamente de las categorías, sino de la capacidad de las marcas para conectar con las necesidades reales de las personas y convertirlas en oportunidades de crecimiento”, afirma Marcela Botana, LATAM Market Development Director de Worldpanel by Numerator.
Ahorrar en lo básico, invertir en bienestar
El estudio evidencia una nueva ecuación de valor: los consumidores reducen el gasto en productos esenciales mediante estrategias de “downgrading” para destinar más presupuesto a categorías vinculadas con salud, bienestar, autocuidado y calidad de vida.
Así, el 45% del crecimiento en valor de las marcas blancas provino de categorías esenciales, mientras que Cuidado Personal y Productos Funcionales concentraron el 39% del crecimiento en valor de las marcas premium. Este comportamiento explica el denominado efecto high-low: las marcas premium y las marcas propias concentraron cerca del 85% del crecimiento de volumen de FMCG en la región.
“Los consumidores están buscando equilibrio. Ahorran en categorías donde hay un bajo involucramiento emocional y las compras no son aspiracionales, y al mismo tiempo invierten en aquello que consideran importante para su bienestar, su salud y su día a día”, agrega Botana.
Nuevos canales, nuevas necesidades
La transformación también alcanza los canales de compra. Los discounters aumentaron 1,6 puntos su penetración, mientras que el comercio electrónico creció 15 puntos y las tiendas de conveniencia, 4,5 puntos. Estos últimos canales destacan especialmente en categorías como Belleza y Pets.
El consumidor, por tanto, no elige únicamente entre precio y conveniencia: combina canales según la necesidad. “El consumidor latinoamericano ya no toma decisiones únicamente en función del precio. Busca equilibrio entre ahorro y recompensa, entre necesidad y bienestar. Las marcas que comprendan esta nueva lógica estarán mejor preparadas para capturar el crecimiento futuro”, concluye Botana.
Perú: compras más concentradas
En Perú, el consumo mantiene una evolución positiva, con un crecimiento de 3,7% en gasto y 2,7% en unidades compradas. Sin embargo, las ocasiones de compra disminuyeron 3,3%, señal de hogares que concentran más sus adquisiciones y reducen los puntos de contacto con las marcas.
En este escenario, nutrición, funcionalidad y bienestar ganan espacio en el presupuesto familiar, impulsando compras más planificadas y orientadas a beneficios concretos para la salud y la calidad de vida.

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