En el marco del III Foro de Cacao Fairtrade en América Latina y el Caribe, realizado durante el Salón del Cacao y Chocolate en Lima, la presidenta de la Coordinadora Latinoamericana y del Caribe de Pequeños Productores y Trabajadores de Comercio Justo (CLAC), Yuliery Villalobos, ofreció un completo análisis técnico sobre los avances, retos y perspectivas del comercio justo en la región.
Villalobos explicó que este modelo comercial agrupa actualmente a unas 900 organizaciones en 23 países de América Latina y el Caribe. Estas organizaciones participan en cadenas de valor de productos como café, cacao, frutas frescas, especias, vegetales y banano, bajo un sistema que garantiza precios mínimos, contratos a largo plazo y primas para inversión social. Señaló además que CLAC trabaja con equipos técnicos que acompañan a los productores en temas clave como derechos humanos, cambio climático, juventud, equidad de género y gobernanza.
Uno de los principales desafíos identificados fue la adecuación de las organizaciones productoras a la nueva normativa de la Unión Europea sobre productos libres de deforestación. También se destacó la necesidad de facilitar el cumplimiento de requisitos técnicos, como la georreferenciación de parcelas agrícolas. Según Villalobos, la articulación con gobiernos, ONGs y otros aliados estratégicos es fundamental para implementar soluciones viables y sostenibles.
Durante su participación, Villalobos resaltó los avances tecnológicos que algunas organizaciones vienen desarrollando con apoyo de jóvenes rurales. Entre los ejemplos, mencionó una aplicación basada en inteligencia artificial que permite planificar labores agrícolas según condiciones climáticas. En cuanto a la participación femenina, subrayó la importancia de campañas de empoderamiento y de liderazgo dirigidas a productoras, así como iniciativas para prevenir la violencia de género.
Al referirse a las condiciones actuales, recordó que el comercio justo busca impulsar un desarrollo integral. “No se trata solo de una transacción económica, sino de mejorar la vida de las familias productoras. El mundo no puede dejar de comer, pero producir tiene un costo, y ese costo debe ser reconocido con un ingreso digno”, señaló.
Las declaraciones fueron recogidas durante la transmisión del programa Calidad & Negocios, conducido por Inés Carazo e Iván Mifflin.

GIPHY App Key not set. Please check settings