Diseñar una cartera de proyectos implica identificar y seleccionar un grupo de proyectos que se alineen con los objetivos estratégicos de una organización y que proporcionen el mayor valor posible. Sin embargo, existen varios riesgos asociados a este proceso; ciertos errores y desviaciones en el diseño de la cartera de proyectos pueden afectar el éxito de dicha cartera y de la organización misma.
Algunos de estos riesgos incluyen:
- Falta de alineación estratégica. En pocas palabras, a veces, los decisores de una organización pierden el norte y empiezan a elegir proyectos al ojo. Esto es perjudicial, porque si los proyectos en la cartera no se alinean con los objetivos estratégicos de la organización, los beneficios esperados tienden a disminuir.
- Énfasis excesivo en los objetivos a corto plazo. Hay una práctica en gestión que sugiere consolidar el liderazgo gracias a pequeñas victorias rápidas, pero esta estrategia nos lleva a perder de vista el largo plazo. Si el diseño de la cartera se centra demasiado en los objetivos a corto plazo, puede descuidar los objetivos estratégicos a largo plazo y limitar el potencial de crecimiento sostenido de la organización.
- Recursos insuficientes. Si la cartera incluye demasiados proyectos o proyectos que requieren recursos significativos, existe el riesgo de que la organización no pueda asignar los recursos necesarios para garantizar una implementación exitosa. Así, se dejarán muchos proyectos sin acabar y sin retorno.
- Participación limitada de las partes interesadas. Si las partes interesadas, incluidos los empleados, clientes y socios, no participan adecuadamente en el proceso de diseño de la cartera, es probable que esta no llegue a evidenciar sus necesidades y prioridades, lo que dificultará su implementación.
- Falta de diversidad. Si la cartera está demasiado inclinada hacia un tipo particular de proyecto o área de negocio, la organización puede perder oportunidades para diversificarla y reducir el riesgo. La concentración en un solo rubro siempre es un riesgo.
- Criterios de evaluación inadecuados. Si los criterios de evaluación utilizados para seleccionar proyectos para la cartera no son el resultado de una reflexión seria, la organización puede seleccionar proyectos que no proporcionen el valor esperado.
El diseño de la cartera de proyectos es un asunto de liderazgo y de capacidad de decisión; se ubica en la cima estratégica de la organización. Es también una tarea técnica en la que los colaboradores de los decisores tienen que ayudarlos para ser estratégicamente selectivos. Cada gesto cuenta y tiene impacto sobre la organización por decenios.
En las dos próximas crónicas, se abordarán los otros riesgos de la cartera de proyectos, a conocer los riesgos de ejecución y los riesgos a la evaluación, respectivamente.
Prescripciones:
- Fijar un norte claro que permita establecer de la forma más racional posible la posición de la organización (publica, privada o el país entero) en 5, 10 y 15 años.
- Evitar la tentación a acumular proyectos en la cartera. Se trata de contar con iniciativas financiadas en su totalidad o en casi su totalidad, de modo que tengan la mayor posibilidad de ser completadas.
- Escuchar a los colaboradores para recibir señales a los que no se tiene acceso y dejar que ellos apliquen los criterios de selección que la organización elaboró.
Referencias:
Blog sobre los riesgos de portafolio: https://www.linkedin.com/pulse/riesgos-del-portafolio-cuando-2-m%C3%A1s-es-igual-4-lourdes/
Artículo del PMI sobre riesgos: https://www.pmi.cl/blog/gestion-de-riesgos-y-predictibilidad-7940
Tesis sobre riesgos de un estudiante colombiano: https://repository.eafit.edu.co/bitstream/handle/10784/11689/JuanManuel_MayaZambrano_2017.pdf
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